jueves, 4 de octubre de 2012

Dentro nuestra nueva era de visión espiritual ocurrió algo que también a pasado en la antigua, siempre hay seres que toman el nombre del Amor para utilizarlo en vano. Así terminan profanando todo cuanto habíamos creído bueno y terminamos teniendo perjuicios por todo.

Nos impacientamos por todo y así el valor de nuestras experiencias queda nublado por acusarnos unos a otros de echar por tierra lo mejor de nosotros mismos.

"Ya no dejaré que mi santo nombre sea profanado", declaraban las antiguas escrituras. Y es que en muchas páginas de las antiguas escrituras se escribió falsamente en nombre de un amor interesado y vano.

Utilizaron la dominación de los otros, confundiendo de nuevo la personificación de esa esencia que todos somos por naturaleza. Sin tener cariño natural, rompiendo la conexión con la Madre Naturaleza; buscando sus mejores frutos en falsos poderes.

Así personificaron muchos de los dioses que terminarían cambiando todas las escrituras antiguas. Muchos consideraban, a los grandes Maestros que han pasado por la Tierra, grandes revolucionarios. Ellos en verdad afirmaron siempre su unión con la naturaleza con una consciencia libre de perjuicios ante la evolución de su propia recreación.

Y es que la Naturaleza posee el poder de erigirse sobre la Tierra como un gran árbol de tortuosas ramas. En cuanto a los inicuos serán cortados de la mismísima tierra; pues el que no recrea una y otra vez su amorosa forma tiende a desaparecer.

Así terminarán por desaparecer todas las calumnias, feroces y orgullosas; que formaron parte de las antiguas escrituras. Y es que los escritos de los antiguos Maestros fueron rellenados de toda clase de textos impíos. Sin embardo los valores que entre ellos aparecen siguen intactos.

Deberéis dejar atrás los perjuicios hacia toda obra, pues dentro de la misma existen las semillas que levantarán los cimientos de la nueva Tierra. La nueva Tierra que verán crecer los limpios, sin perjuicios; y los puros, es decir los naturales.

En los últimos años aparecieron nuevos escritos llegados desde lo más profundo del corazón de verdaderos seres naturales y bondadosos. Pero aparecieron hombres interesados de nuevo en el falso poder. Pensaron que el dinero es la fuerza que mueve el mundo, que es mucho mayo que el propio mundo y la vida, que no puede entenderse con la naturaleza.

Testarudos ante la falta de unión con lo más natural de cada uno de nosotros, hinchados de orgullo; amadores de los placeres pasajeros que poco a poco destruían el planeta. Poco a poco han ido devastando no solo la imagen de Dios, sino que han destruido su obra.

La Naturaleza limpiara todas las lágrimas que ella misma ha derramado. Ese Ser que forma parte de la Naturaleza, que hace brotar cada cosa a su debido tiempo, emerge siempre para regularse y limpiarse de nuevo. Purificada mediante la esencia inmutable de su presencia, reputación y nombre; todo vuelve a ser como siempre fue.

La calma vuelve a reinar en las venideras eras del amanecer.

Si alguna vez has preguntado a tu interior, sabrás que él siempre tuvo en ti todas las respuestas. Aquellas escrituras que hablaban del Amor, de la Naturaleza, de como ser felices; pueden haber sido manipuladas y plasmadas por la mano del tirano. Sin embargo siempre aparecen de nuevo, y aunque en las nuevas eras las semillas volvieran de nuevo a nublarse; la Naturaleza que hay en lo más profundo de todas ellas jamás podrá ser tocada.

Y es que han tratado de manipular nuestro planeta, junto a las personas; y hasta cada una de las formas más ínfimas de la materia. Por medio de una ciencia controlada por gente interesada, que únicamente basaba sus propósitos en los gananciales personales, hicieron del conocimiento el poder de unos pocos. Y aquellos lo utilizaron para benefició propio.

Pero el fruto de la nueva humanidad será el triunfo frente a todos los inicuos, donde volverá a reinar el Amor y la Paz que aneamos durante siglos.

Del Amor

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